sábado, 26 de julio de 2014

Romper la vida, de Alejandro Schmidt























Un instrumento múltiple, el labio del poeta Alejandro Schmidt. Su nutrida pasión queda plasmada en este libro que reúne 85 de sus 5000 poemas. En él asume todas las poses y ánimos disponibles en la escritura. La actitud e intensidad para la poesía se manifiestan del primer al último verso en esta antología. Su abrumadora disposición poética no da lugar a primaveras o inviernos en su obra; no necesita huir hacia la poesía, tampoco espera que acuda el estro: sencillamente, no tiene opciones o habiéndolas, ejecuta el acto de leer y escribir con absoluta calma, con profunda devoción. Leyéndolo, pareciera que la poesía lo aguarda desde siempre.

Un símbolo privado se alza en cada poema suyo, aún así el poeta no es hermético. Adquiere mayor precisión y virtuosismo a medida que avanzan los libros. Sus certezas residen en el odio, en el mucho odio acumulado a pesar de si. A Schmidt, el odio le permite organizar el poema y darle una dirección; crece como un resentimiento entre el mundo que todo lo embarra y el poeta, (por momentos señala a la Patria como si se tratara de una enorme Fiesta Nacional; en otros es reminiscencia, del padre, de la madre, de él mismo en nítidas observaciones y situaciones que no le importa señalar con un buen o mal verso).

Rompe la vida, porque pretende en cada palabra romper el sentido del mundo; porque quiere que la vida sea otra cosa, algo mucho más inestable de lo que ya es. Por eso el poema siempre es una regularidad rodeada de un encanto por descubrir u ocultar; sirve tanto para ir como para volver de la nostalgia, (a Schmidt, le espanta el aburrimiento de los otros, la serenidad y la convulsión en los otros; asume el duro oficio de interpelar la realidad a fuerza de dialéctica subjuntiva).

Le opone al mundo, así a secas y amplio, una masa metafísica que reduce todo a escombros y trata al poema como si fuera un acto espiritual y último. La poesía es entonces un punto inmóvil sobre la precaria ambigüedad de las cosas, en la pavorosa decepción de lo que no prospera ni como pasatiempo. No se altera ante la fuga de las figuras en el espejo, no lo moviliza el vacío; puede creerse que adora el estrépito. No tiene palabras de desesperación ni de esperanza; su poesía sucede oscura y necesaria. La incertidumbre, que en estos casos siempre funciona como estrategia, no se ejerce si no como remate en algunos poemas. Curioso, porque es un poeta que no escapa a su generación pero así como no tiene juventud, su poesía no tendrá vejez ni acarreará otro inconveniente más que el de una catástrofe particular; en la intimidad tampoco traerá consuelo, sépanlo.

Asoma la provincia en su escritura y es todo llanura el relato que guardan sus versos. No tiene bondad ni amor su poesía, sin embargo es generoso con todo lo que le rodea. Es probable que escriba algo más que 5000 poemas. Leyendo libro a libro de su antología, uno termina por sospechar que puede abundar en detalles, en perplejidades y equívocos y señalar pasajes perennes de esta vida y otros no tanto.

De la abundancia del corazón, habla la boca, cita. No le perdona al hombre no conocerse a si mismo; no tiene misericordia con el que duerme. Sus versos cargan una ironía que si se manifestara con un poco más de volumen resultaría cruel y antipoética, (por eso el mundo se borra cuando escribe y pide silencio al fondo).

Schmidt, va camino al mito lo saben sus lectores, sus editores, sus colegas y sobre todo lo sabe él mismo. Ha sido una construcción laboriosa, concentrada: leerlo así, condensado en un libro que resume la intención de una vida, inquieta. Cada verso va dirigido como un golpe a la nada; carecen de ingenuidad así como carecen de recursos lingüísticos y metafóricos; escarcea la lengua pero no fuerza nada, más bien deja que el idioma se exprese casi sin voluntad en el poema. Las correlaciones que establece no son semánticas, son ideales. Sus versos son escasos en música y ritmo, sin embargo la conciencia que los mueve es polifónica y heterogénea. No se ha trepado a las altas torres de sonido, se ha quedado aquí oyendo el corazón de las vacas. Encuentra matices, su paleta es amplia y siempre está en movimiento; no busca el himno en cada enunciado, por el contrario, exige el chasquido de la lengua, (porque lo que vale en Alejandro Schmidt, es la intención).

Hay escritores que escriben, traducen, interpretan a otros escritores, vuelven a escribir, componen textos con fervor intelectual, gracia literaria y saben de qué trata la Belleza; estudian. Schmidt no, él es un poeta. Desde los 13 años de edad que habita el hueco del malentendido. Porque una cosa es el análisis y la crítica, la construcción deliberada y muy otra es la epifanía o la alucinación. Sin embargo es difícil mantener la unanimidad en el malón de la burguesía nacional de la palabra. Algunos arrean los animales, otros secuestran las armas y aquellos llevan enancadas las cautivas. Las cautivas, oh sí, las musas! (Schmidt, ha pactado con todas esas causas perdidas y ha salido victorioso de esos negocios como un toro en la lid).

Schmidt, es un poeta que nada en las grandes aguas abiertas, da amplias brazadas para no quedar flotando en la precariedad del conocimiento. Basta con seguir su interés por algunos temas, (asegura que el tema no es algo que le concierna), para entender el propósito: la Biblia, Lucrecio, Séneca, Gurdieff, Nietszche, Goethe, Rimbaud, las religiones orientales y el inquietante romanticismo alemán. La ciencia y la religión le resultan lo suficientemente consistentes a la hora de explicar el misterio de la existencia humana. De esa percepción de la realidad sobrevive en su poesía la persuasión y la mística, esa es la gran diferencia con los poetas contemporáneos: no escucha la música, ve el espejismo. Espera que sus poemas como piedras astillen el presente perpetuo de algunos enunciados.

¿Qué cuál es su tradición poética? Es heredero de todo cuanto habla con altas palabras; más sutiles podríamos decir que hay en él rastros de Fijman, y hasta algo de Giannuzzi, claro que también reúne a Mastronardi y Molinari, bajo su lengua, (pero vaya uno a saber cuántas de estas cosas que se dicen como lector apresurado de su obra, son cabalmente ciertas).

Con este libro realiza lo imposible: antologar la existencia, tal como si pudiera seleccionarse algo de ella y separarlo, como si se pudiera elegir entre nuestros actos, textos como cosa ajena y estética, como si no hubiera continuidad y leyéramos sólo el detalle de la cuerda; signos del pronto desgarramiento ya inscriptos a lo largo de la expansiva tensión de lo que es nuestro y no es y es sólo pensamiento o sueño que no recobrará ningún poema; convulsiones internas que procurarán vestigios de una vida realizada. Ejerce la tarea como si pudiéramos elegir algo por nuestra parte, (su edición existencial finalmente es obra artística, no quepan dudas).

El poeta reúne los poemas largos y políticos de Serie Americana; los de la construcción del sujeto amoroso, los de la afinidad con la vida, (sabe que nada grande se puede construir con rencor, que todo lo grande sale del amor o de su opuesto). Suma páginas de sus libros: de Notas de una biografía perdida trae el objetivismo como experimento, (sólo los limitados espiritualmente no prueban el fuego); de otros libros reúne cierto situacionismo y un enunciado agonista; el fervor de Escuela Industrial; de Como una palabra que pudiste decir, la incipiente metafísica que le permite pensar que una palabra puede irrumpir en el mundo para reconfigurarlo espiritualmente o como introducción a otra obra, a un arcano, (en ese libro se encuentra el fabuloso verso: “aún leo para aprender a vivir”, en el mismo poema de: “...para subir a una torre de marfil/hay que matar primero/algunos elefantes”); de Silencio al fondo, trae el poema: “con pocas palabras/puede escribirse todo/pero al/escribir todo/algo se borra”; de Oscuras Ramas, trae libros que son vórtice de poemas; en La vida milagrosa, el predestinado a la poesía comprende su situación y hace que las voces cotidianas se adelanten a la escritura y de toda experiencia, un conocimiento que despierta la atención del demiurgo; de Casa de arena, la elegía al padre, el fantasma mayor; de Mamá y Videla, retoma inquietantes versos que no acuden ni a la memoria, ni exigen ninguna verdad, a cambio los liga a una dimensión ética trascendente que siempre será mal interpretada; de Árbol viudo, el espíritu romántico cultivado en Villa María, y de Una sombra llena de perros, la autobiografía como forma y ejercicio estético.

Cuando el poeta nos hablaba de sus elecciones afectivas nos advertía sobre el alcance de su poesía: “Muy pocos llegan hasta el final y hasta el final no se llega con prudencia, astucias, disciplina, se llega con otra cosa que está contra la mano propia, contra los principios, las ideologías y sobre todo contra el temor. Corrijo un poema con otro y con otro... desde los 13 años estoy buscando el poema verdadero, ¿por qué no habría de divertirme mientras tanto?” Pablo Giordano nos recuerda que Alejandro Schmidt, es alguien más: “El poeta como efecto irreemplazable de la rutina, la podredumbre, la muerte, el embrutecimiento de la soledad y el silencio. Un ser cautivo del decir insatisfecho

Es frecuente tropezar con abstracciones en la lectura de su obra y es admirable ver como corrige el abismo con la punta del pié en cada verso; el equívoco sobre la profundidad siempre es de los lectores. A veces la invocación del poeta hace que se lea su palabra como un resto de silencio y se entienda la poesía como una extraña energía que sostiene el mundo “...y nos atraviesa en momentos excepcionales como autores y como lectores

Hijo de un sacerdote luterano, nació en Villa María, en 1955 Allí vive con su familia y trabaja como preceptor en un colegio. Desde 1986 ha publicado 27 libros de poesía; ha editado a medio millar de poetas de todo el país. Distribuyó de forma postal y gratuita durante más de 15 años plaquetas y revistas, entre las que se destaca “El gran dragón rojo y la mujer vestida de sol”. Sostiene en la actualidad 18 blogs dedicados a temas específicos de poesía. Tiene publicadas algunas páginas de una obra en progreso que lleva como título general, Una sombra llena de perros, donde antologa poemas propios y ajenos. El poeta en diálogo con Carlos Schiling, ha expresado que lleva escritas unas 600 páginas aproximadamente donde practica la desmesura en lo que considera, “una teoría general del lenguaje”, a la que acuden “teorías acerca de la luz, la óptica, chats de veterinarias, mi relación con la Biblia en la cotidianidad, catálogos sobre la sombra, el doble, diatribas varias, estudios del vinagre, los piojos, la mafia búlgara, minucias del nazismo, los círculos de Rembrandt, un poco de cut-up y algo de nosense”. Estima escribir entre unas tres mil o diez mil páginas de esta obra, desconoce cuál será su destino. 

Alejandro Schmidt, siempre se nos presenta con el debate acerca de sí mismo resuelto; sus poemas, sus aullidos, son definitivos. Nos entrega el cadáver de la contienda que ha sostenido; un mecanismo insensible que ignora el error y trasluce como el agua, (muchos son los sentimientos que acuden al poeta, quién goza la dicha de que ninguno permanezca).

Meditando su último libro, el futuro lector quedará advertido que podrá adentrarse en los poemas para finalmente ser ahuyentado por el poeta; así comprenderá lo que es poesía para el autor, y que Literatura, por otra parte, “es el reino de la opinión

lunes, 13 de enero de 2014

Indecible



reseña

Belén Cianferoni, (Santiago del Estero, 1987), es una poeta que publica su primer libro, Damage Therapy, en la editorial jujeña Intravenosa. Integró diversas antologías: Mono ambientes: microrelatos en Santiago del Estero; Antología Parlante y La Juntada. Cursa el profesorado de inglés. Apartándose ligeramente de la tendencia en boga de su generación poética, dominada por la exhibición de elementos anecdóticos, autobiográficos y un lenguaje afectado por clises infantiles; su poesía se abre hacia nuevas formas de expresión, integra la observación del propio cuerpo como experiencia extrema y usa el inglés en muchos de sus versos. De la observación del cuerpo hace una instancia mítica, estética, y desde esa posición ingresa plenamente en el mundo de las tradiciones literarias.
Los mitos, aquellos que nos explican como especie, (Sísifo, la expulsión del paraíso, el talón de Aquiles, el fruto robado en el Edén), son todas fábulas del dolor imprecado. Es decir, relatos que se alzan en nuestra literatura como respuestas al grito primordial de la criatura humana: ¿Por qué se sufre? ¿Por qué esta condena? Los mitos funcionan como reparadores a la vez que son el agotamiento de la fantasía en respuesta a la inevitable condición perenne y frágil de la existencia. Por ello podemos decir que el dolor se inscribe en el cuerpo como una alegoría.
El poemario versa sobre esta situación personal y a la vez común. No son indagaciones estéticas, ni poesías de un pensamiento que se sumerge en la intimidad para extraer conocimiento. Sus poemas son escenas, rastros de recuerdos que abandonaron personajes para recuperar un Yo precario, vulnerable, es decir, un lugar de enunciación, un sitio inmóvil desde el cual evocar tristezas o alegrías no sin escepticismo. A veces son experiencias apenas esbozadas y otras tantas son deseos. La reflexión poética sobre el propio cuerpo posee el valor de lo testimonial en tanto el poema busca enunciar y enumerar posibilidades en dirección a un otro, que recibe un orden, el del mal; porque el dolor anuncia el mal y es en sí mismo el mal de los males puesto que más allá del dolor todo es silencio. Sobre esa inmanencia se pregunta en su poema, Después: qué viene después/...de la materia/...Cuál después manejo/cuál de todos/...Qué queda/qué persiste?/Qué hago después de consumirme/Dime que hago después de mí. 
Belén, intercala palabras, versos, poemas enteros en inglés (en: “please God,/Don't let that any mosquitos bite him”, se puede observar que no pierde humor, ni afección por su amada lengua), y esto no es un dato menor en la poesía que emerge en el escenario nacional, una tendencia que al menos hasta dónde se pude registrar en el norte argentino está en la jujeña, Estela Mamaní, que usa algún verso en un inglés deformado con ironía o en el salteño Varas Mora, que utiliza algunas palabras para sus títulos. Pero quizás los versos más sobresalientes de Cianferoni, en el sentido de expresar una preocupación situada en la lengua esté en su poema Escribí: “escribí/no es necesario que sea brillante/no es necesario que salvés/el caos que es/la literatura/santiagueña/vos hacelo”. Esa observación la preserva de hacer de los suyos, versos de la pura agonía o del gesto final, restituyen una vitalidad que no es exclusivamente literaria si no de anclaje decisivo en la vida.

Damage Therapy


Silencio! Cuerpo Hablando

Es necesario
y urgente
escuchar a nuestro cuerpo.

Prestá especial atención
al susurro de los pulmonmes.

Por favor, my dearest,
concéntrate,
en la melodía de los huesos.

Escuchá a tu cuerpo.

Ala sabiduría de la sangre,
en cada gota,
en cada célula.

Por favor, pegate a tu piel.
Amala.

Te canta una canción de cuna
Todas las noches.

Tu cuerpo está hablando
y hablando
y hablando.


Notas mentales

creo que va a ser una noche de apuntes.
Está escrito,
vos tu casa,
yo la mía.

La rutina inconclusa,
los cafés,
el ron,
y la resaca matutina de todos los días.

Después el lunes con las malas traducciones,
terribles
hablar en el amado inglés
y con mi portugués mediocre.
Tal vez las ansias de puentes,
de querer torcer el destino,
unir continentes a fuerza de letras,
quizás mi espectativa
en degradé con tu realidad.

Luego saltamos días,
olvidamos besos;
por causa de la falta de oxígeno
o la habitación repleta de desconocidos.

Quise serentas...
en la era youtube,
mariachis,
velas vino blanco,
chardonnay en lo posible
y me pasaste el link de la descarga.

Y yo sigo meditando...
pero me retiro
“son sólo apuntes
de una relación inconclusa”


De disfraces I

Sí,
soy la nena con los vestidos
más tristes
de la sala.
Esa... la disfrazadita de burócrata,
que sella en blanco y negro
y formula cuadraditos al hablar.

Esita,
que al pensar en vos
llora en prolijos rectángulos.


Sobre amores inanimados

una copa de cristal,
balanceándose,
alborotada
en el borde de la mesa.

Un vaso
que debe
estallar
en miles
de
partículas
por el universo de tus mosaicos.

Vidrio
que debe
romperse
pero
aún
permanece intacto.

Así existimos.


El arte de cortar

Corto límites
lazos
hilos mal cocidos
corto tu camisa, mangas, pantalón
y tu bragueta,
corto tu sombra,
el espacio donde habitabas
corto la manguera del tubo de oxigeno
que reservé para vos
ya no es
necesaria
ni vital.
Porque ya no existe...


Cuerpo

toco mi cuerpo
y lo siento
como un agente extraño,
ausente de mí.

Marcha,
pero
no voy
dentro del movimiento,
ni con él.

Mi cuerpo
ha dejado
de girar,
ahora se queda inmóvil
mientras camina.
Se escucha
muy despacito
una nena que llora,
creo que ha perdido
su juguete favorito.


La nena de los noventa

With the lights out is less dangerous
Nirvana

te acordás caundo era tan fácil deprimirnos
cuando escuchábamos nirvana o pearl jam, sin parar
si si si si si si
entre el actual “no em rompas las pelotas”
y el “no soso vos, soy yo”.
Te acordás
nos bañábamos en música,
perfumábamos de hambre
y alimentábamos con jeringas.

Nos hicimos de todo, loca.
Para callar los gritos,
adormecer las nena
y mentir lo que éramos.

El y2k te encontró concéntratetachas en el pantalón,
tachas en el corazón,
tachas en lso labios,
querías tachar algo.

Escuchabas lo que te hiciera saltar, flaca
o al menos calme las ganas de romper los platos
y cuando lo hacías,
susurrábamos bajito,
para que no se enteren
para no despertar a tu viejo.

Mentíamos hasta el empacho
en el depto de susy,
y el de la pato,
en lo de mayra,
a la vuelta de la esquina en la plazoleta,
lo escondimos
y me enterraste para siempre.

Escondimos lágrimas,
las tragamos,
las bebimos todas
hasta la última gota.


Te queda algo, flaca?
A mí,
nada.


Not today

Hoy no tengo
ganas
de
pensar
me.

Tampoco
voy a
explotar.
No esperes que dibuje
una tesis
de mi personalidad,
ni
una defensa de mis estados de ánimo.

Hoy
no voy a revolucionar
nada,
de mí,
ni a mi ropa interior,
el aire acondicionado seguirá prendido,
y el frasco de shampoo se queda quieto
absolutamente nada.

Mi dí ano está palnificado,
dejo pasar el tiempo,
bebo litros de agua,
respiro,
no fumo,
no me planeo,
no me pienso,
dejo pasar el día

hace
demasiado
calor
para pensar.


Voyeaur

Me detendré
a escuchar
voces en las que
no
estoy
- en las que no gimo.-
Seré un ratón.

No haré
ningún
movimiento
en falso,
no te molestaré.

No sacaré fotos esta vez,
te lo prometo.
Vivirán para siempre en mi cristalino.
Ni me sentirás respirar
sobre ti,
ni abajo tuyo
ni a tu costado.
Sólo dejá la puerta
un
poco
abierta,
sin llaves (son mis enemigas),
tiralas.

No quiero entorpecer tu hermoso trabajo.

En la ventana,
que no haya seguros,
en la noche
o en la siesta
o en la mañana.

Que no haya seguridad en el reloj.

Que no haya
registro
de horas
ni de fechas.


Escribí
para natalia laini

escribí,
no es necesario que sea brillante,
no es necesario que salvés
el caos que es
la literatura
santiagueña,
vos hacelo,
no es necesario
que genéres nuevas formas de pensamiento deleuziano,
escribí
dejando todo atrás,
como quién hilvana
hilos con agujas
palabras con sílabas,
escribí
sin miedo
a no despertar.
Escribí
la mejor o peor
novela o poema por leer
a pulso,
o con tu teclado.
Verás,
es muy posible,
que estas palabras
que considero importantes
no sean más
necesarias
que un pedazo de papel higiénico,
solamente
escribí,
sin vanidad
ni pretensiones,
como quién ceba un mate y
da un consejo a una amiga
golpeada y cansada,

o sin más, escribí,
para que dejes de sangrar.


Después

y que viene después
de la yerma
del puente
después del paréntesis
del coma,
del tiempo muerto en la cama
del tiempo contemplando las rajaduras del cielo
de las gasas en forma de nubes
de los animales que galopan por las praderas de mis sábanas
de las salamandras que habitan en el suero
de los ruidos que se esconden en el tanque de oxígeno
de las víboras que penetran msi antebrazos

qué viene después,
del odio,
de la vergüenza,
de la pesadilla

de la materia,
de los átomos,
de las uniones...

cuál después manejo
cuál de todos

el después de la sabiduría
el después de la ignorancia

después de la cosntrucción de objetivos,
después de la conclusión de objetivos,

después de la evolución.

Qué queda,
qué persiste?

Qué hago después de consumirme
Dime que hago después de mí.


Pray from a sinner

Oh God
It´s me again,
yes,
the one
who hardly ever
keeps her promises.

The fraud,
the pretender,
the cheater,

do you remember the girl
next to her grannie's coffin
who sadly said
while
she was choking in tears,
that you were a weird mother fucker?

Yes exactly,
that one.

That's me.

Here I am...
asking

But,
this time,
is not for me.

Is for someone I used to know.

He is a wonderful person,
but he is alone again,
oh god,
my good god,
this pray is for him.

Send him a
beautiful,
healthy
and strong
woman.

Send him
teh women I'm not.
The women I can't be.

Please God,
don´t let that any trouble
disturb his peace,
please God,
D'ont let that any mosquitos bite him.

Please,
that his cofee,
remains unburned.
He is happier that way.

Please that his photos,
remain
neat and clean,
beatiful,
and worth looking at.

Please,
god,
make him
strong,
give him
the strenght
I don't have.

And God,
if you can,
hold him
for me, tonight,
before he sleeps.

martes, 22 de octubre de 2013

Bob Chow o el arte ataca


















La voluntad de la vanguardia es liberarse del horror; su rechazo sistemático en todos los frentes que el Imperio propone. Su objetivo es pulverizar aquellas construcciones estéticas con las que la burguesía ha fracasado como pensamiento y sensibilidad de época. Como reacción, una y otra vez se anuncia el fin de las Utopías, la caída en desuso de los Grandes Relatos y el fin de las vanguardias. Aquí y allá se aposenta la abulia, el conformismo, esa retórica complacencia llamada posmodernidad. La vida cruje y cede a la técnica, abismos de incertidumbre se abren sin belleza; y aún sin remedio, el arte ataca.
El pasado 28 de julio, en el suplemento cultural de diario Perfil, el crítico Omar Genovese se preguntaba si era posible hablar de vanguardia o se trataba sólo de un gesto insulso y anacrónico. Ante la paradoja del editor que ya no lee y que, “solamente cree en sus sentidos, los valora en exceso, duerme el sueño del paradigma llamado mercado”, opone la figura del editor cómo lector que repara vida y la “química cruel de lo inédito”. Genovese se pregunta por la función de los suplementos culturales y la difusión de nuevas tendencias, maravillado ante la propia posición de “lector deslumbrado” dispuesto a “compartir la felicidad de haber leído algo inusual más que por gesto estético”. Nótese ese subrayado de una lectura fascinada, la felicidad del encuentro con lo que no está en uso y esa remisión a un supuesto lector vital que como editor haría retroceder los males de este mundo. Genovese es un hombre de fe en la palabra escrita y define el momento: “El no lugar de una vanguardia contemporánea está en la polarización y el individualismo, en una soledad que refiere al abandono, a la deriva sin luz ni avidez por el conocimiento en sí, más allá de la ilustración como absoluto, aunque resulte inalcanzable. Luego la pobre glosa, el asomo de lo ágrafo”. A continuación cita tres nombres, que postula en ese lugar lábil de la literatura contemporánea: Jeremías Maggi, (a quién los lectores de Punto Cultural conocemos por su cuento Jimmy Choo, publicado en esta sección el 26/05); Marcelo Miceli (El hombre del doblaje, 1995; y Sexo y letras, erotismo y lujuria en la literatura argentina, 2007) y el no menos inquietante Aivars Holms, (inédito, alias Bob Chow quién publicara junto a Alejandra Zurita y Carlos Busqued el pasquín, Gentileza del Kursk).
Más contundente en su tweet, Genovese (@genowitzky), ha postulado que nos remitimos al concepto “vanguardia”, porque “la guerra infinita es con la lengua”.
Cuando ya nadie espera que su escritura provoque demasiado, y los formatos se imponen sobre la rebelión; cuando el arte ha dejado de confundirse con la vida y esta se reduce a un antipático consumo del tiempo; de ese escenario desolador emerge la figura de Aivars Holms.

Bob Chow se presenta como un exponente de la vieja militancia belicista abriéndose paso hacia nuevas formas de pensamiento, experiencia y expresión. Picando sentido, asumiendo en un mismo movimiento el conocimiento de la realidad como construcción poética de la realidad. Su ironía ante la desesperación y el horror, inaugura una nueva confrontación en la lucha por el sentido de la vida y el derrumbe del orden establecido.
“Sólo mezclo palabras, sólo aprieto pedales, melancólicas lagartijas”, pregona el poeta por las avenidas vacías de Twitter. “Esta máquina fue diseñada para impresionar: no produce absolutamente nada”, sintetiza con admirable precisión, y sigue unas horas más tarde drenando en la abulia del Time Line: “Dios me dio seis dedos para hurgar en la chatarra y en la incertidumbre del hombre mintiéndote y creyéndote todo”. Y aclara en minutos para sus sorprendidos lectores: “Cuando un hombre se mete a escritor, asume la obligación sagrada de producir belleza, ilustración y confort a velocidad máxima”.
La única referencia literaria que ha entregado esta ex-antena de la secta Rahma, de profesión psicólogo y titular de una agencia de traducciones, es la de su admiración profunda por “El corazón de las tinieblas” de Joseph Conrad. Este notable escritor, poseedor de una prosa que obra por encantamiento y fractura, ha referido recientemente en una entrevista cedida a Revista Paco su punto de vista burroughniano sobre la cosa escrita: “En relación a la verdad, ninguna palabra está por encima de la otra”. Sí, cosa escrita, felizmente una vez más.

De su inagotable destreza, de la desesperada comedia montada con extraterrestres y animales; de su exquisita capacidad de asombro, de su letra en fuga que atraviesa síntoma y advertencia, presentamos esta breve selección de textos cedidos especialmente para Punto Cultural, por una de las voces ocultas de la literatura argentina.












Cuidado la máquina de tomar distancia ha fallado!
El turista del tiempo estuvo varias horas subiendo y bajando las escaleras mecánicas de la estación de subte Retiro. Tenía aletas de tiburón en vez de pies y esa era la única diferencia con los pasajeros. Pero él subía y bajaba. Obviamente no le interesaba tomar ningún tren. 

En Uganda la gente te llama por celular y corta al primer ring del teléfono para que llames vos. Entonces vos llamás, y parece que están en una fiesta, con drogas y todo eso. Entonces ves por la ventana una manada de tapires albinos que es buena embajadora de la irrepresentabilidad de un acontecer sin intenciones.

Pls Bob leave us alone for some time.


Me ponen palos palos, pinches y loros muertos en la escritura

Mugwump Easy Listening. Confirmado llegò Mugwump a San Marcos Sierras. Estaba tocando Dentadura Postiza "Dentaduras postizas/mordiendo tus blancas rodillas/ella se fue de la fiesta/y ahora es la fiesta misma/en la constelaciòn de Oriòn" etc. dentro de mi autito, solo, y por el rabillo del ojo, por donde ven los locos, no estaba Rolo Puente escuchando sino el mismo Mugwump. No me puse a mirarlo de frente, hay que guardar ciertas formas? ni el Sol ni la muerte ni Mugwump se miran de frente


TE AMO x QUÈ ME PONES QUE TE VAS. Mi Mugwump de larga pollera. Es contrarreloj que lleguè a vos. "No tiene sentido levantarse" (si vos estas en el monto con los montes) asì me ama la mujer màs bella del mundo. Tambièn pedì bajar a saludar al esquivo Galaxio (G. fue quien en el 80 señalo el cielo sin mirar y vimos cruzar una flecha de luces demasiado ràpidas demasiado silenciosas en medio de una bizarra salida de RAMA). Esas luces las vieron F Lynch (Salsured), Galaxio (Marcial G. Camperi) Arnaldo Maciel (Perico de El Rafa) y yo Mixarim la pìldora vencida. UDS ESTÀN EN PROBLEMAS


La plaza de San Marcos està sobre un cementerio indio, Relis Zebergs se tira del tobogàn de acero, de hojalata es el Cacique Tuliàn, nadie es dueño de nada en las tinieblas me advirtiò Ian H de esta irregularidad. Estaba pensando entregar una novela con pinches palitos e insectosrraros que veo acà (todo pegado para relleno junto al texto) PUBLÍQUESE EN CUARTA.
Pedì bajar del auto y corriendo fui a decirle a Galaxio GALAXIOOO... y no era Galaxio sino un paisano.... Wow... Luego A. me dejò a pata y tuve que ir mitad a dedo mitad corriendo como un duende o como una iguana haciendo saltos asimétricos hasta el Rincón donde se reunian los comeghingones-sanavirones mis parientes rama materna a darse vuelta al SOL

Luego tomè unos vasos de vino y volvimos al sopor de la normalidad.

ESCRIBO A MANO TODO EL SPAM DEL INTERNET

Mantén tu peso, ampútate.Escribo a mano todo el spam del internet desde una caja cuando todos duermen. Your dick will explode. 2 days of great sex for under $5. Pierde hasta 10 kg en unos instantes. 

Amasia es el supercontinente merger entre América y Asia (dentro de 200 mio de años). No es una merger sencilla. Sol emite 2700 más energìa que ahora. Todas las lunas se estrellan con sus planetas. Milky Way y Andrómeda colisionan dando a luz a Milkomeda. Estoy con la mujer de Rommel llenando la cama de arena. 

Mi ex vivió en una gruta. Cuando mi ex me dejó en San Marcos Sierras, se fue a vivir a una gruta arriba en la montaña. Años después quise conocer esa gruta. Efectivamente, no había buenos motivos para bajar. 
Desliza en la larga pollera. El mundo que nos es un poco tolerable es falso, es decir, no es ningún hecho, sino una invención poética y el redondeo a partir de una pequeña suma de observaciones; una falsedad perpetuamente removida que nunca se acerca a la verdad. Ustedes recordarán el caso de un tal Torres quien, con técnica de depostador de ovejas, descuartiza a su prima hermana y la entierra debajo de una calesita. Torres huye, no tenía sentido quedarse a esperar a los policías con sus feos uniformes. Cruza a nado el Río de la Plata sólo llevando un pan lactal como flotador y continua a dedo hasta Punta del Este donde las modelos de lencería se dejan caer en la arena como fallados trilobites.
Desde la espuma, desde la espuma, desde la espuma, el bañero saca una tortuga del agua que resulta ser un robot.
Se acercan murmuradores a granel.
—Es transhumana, hiperdimensional y extremadamente alien —dice una modelo escandinava, sin duda sabía de lo que hablaba.
La tortuga robot seguía siendo el centro de atención pero…
—¿Cómo te llamas? —preguntó Torres, el sátiro prófugo, a la valquiria nórdica desamparada.
—Solveig Kjelstrup Ratkje.
—¿Nos encontramos en la «La Vaca Pelirroja» a las 7? Ponte unos trapos atrevidos.
Ella dijo sí, sí claro. Bikini a tiritas encuadrada por dos calaveras.

Azafata de la Luftwaffe
estamos yendo en picado
al lugar inescrutable
demonio de melodía

Solveig Kjelstrup Ratkje apareció en la cita vistiendo una larga pollera. Torres pensó, no tengo dinero para pagar una cerveza. Ella vino con un perro más alto que las mesas y de Torres, expectativas negativas: ¡el monstruo no apareció en la escena!
El depravado había quedado a cargo de la tortuga robot en la playa.
Esos robots quelonios recorrían el fondo del río buscando cosas de valor, tesoros, piezas antiguas de barcos hundidos sin que ninguna agencia los reclame.
—Ahora me toca enterrarte —dijo Torres acarreando la tortuga metálica—. En un cementerio indio o mejor aún, un carrusel uruguayo.

Sola en la mesa, Solveig Kjelstrup Ratkje bebió con expresión satisfecha su jarra de cerveza. Desliza en la larga pollera la baba de su perro asesino. Torres depostador de ovejas enterró la tortuga robótica bajo una calesita abandonada, sin antes darle en la nuca un golpe homicida. Sé tu propia oscuridad suave y descansada.
¡Encontré lo quería
pero lo volví a esconder!

[Loco Torres es escritor… Sector Psiquiátrico del Penal de Ezeiza. Dice que está lejos y esto hay que tomarlo al pie de la letra... Lejos... Separado del lector por láminas de fría roca transparente... Sus dedos distantes tipean código sobre el vidrio... Asumí la tarea de decodificar su mensaje plegando algunos de mis textos (que son compuestos de muchos escritores... Toda escritura lo es). Superponiéndolos sobre el texto de Torres y leyendo todo junto, el mensaje resultante, reacomodado y editado, pueda quizás reducirse a tres palabras... NO SE ACERQUEN].



jueves, 26 de septiembre de 2013

Vertiente de realidad en un palacio luminoso

NO decir nada y estar en lo cierto
libre de dudas como el muerto

Las mujeres
se juntaron en la Guardia, desde ahí observaban
la provincia o el respirador artificial 
que aguanta
hasta que ven caer
la persiana;
su virtuosa sombra
hace inútil
la palabra.

Tu último pensamiento
disperso en los pasillos


Vi y mis ojos no veían,
libre de peso
dirigí la atención hacia el deseo
y no deseando nada
me hice silencio

NO decir nada y estar en lo cierto
libre de dudas como el muerto


lunes, 27 de mayo de 2013

Los sinsabores del auténtico poeta














El 27 de junio de 2012 publiqué una entrada a este blog: http://alejandromorandini.blogspot.com.ar/2012/06/jesus-ramon-vera.html
en la cual daba cuenta del bajón y la impotencia que sentía al cumplirse el primer mes de la desaparición del poeta Jesús Ramón Vera.
Desde entonces se han sucedido diversos homenajes tanto en la ciudad capital de Salta, como en el interior de la Provincia.
Lo que no avanzó es la investigación de las causas de esa muerte. Se ha especulado mucho, los familiares no quieren una autopsia del cadáver, las autoridades pretenden olvidar todo rápidamente y como corolario, la Escuela de Artes, Roberto Maheasi, por la que había luchado el poeta, hoy casi es una realidad.
Todos felices, o se simula muy bien.
La Cocina de Gómez, colectivo artístico, ha editado la obra completa de Ramón, es un bello libro para quién quiera conservar la memoria literaria. Días pasados, preparando su presentación para televisión, marqué una serie de poemas que, de alguna manera, insinúan el trágico desenlace.
Aquí reúno esos poemas, en un corte absolutamente arbitrario a la obra del poeta comparsero.
En la incertidumbre, he querido leer en estos versos la crónica de su muerte anunciada.


El rompecabezas
Cayó de mis manos
hacia fuera.

En vano quise evitar el golpe.
En desorden
los restos se dispersaron
como si huyeran de sí mismos.

Desde que está en el piso
no puedo armarlo.

Su forma original ya es imposible.

Robo
Hicieron de
campana.

Se llevaron
lo que profundamente
amaba

el poeta.

Una temporada en el infierno
El fuego
quema
en el desfiladero
el fogonazo.

Las soledades
en patota
te derraman el ojo
que mira toda la úlcera
de reojo.

(Hasta los dientes naturales están postizos).

Espera la nocturna vía
que los vagones del adiós
te deshuesen
en el despedidero.

El viaje
Extravié
el bolso,
donde guardaba totalmente
las cosas.

Nos robaron los zapatos.
Pensábamos bañarnos
a la salida del río.

Pero también
me abandonaron los amigos.

Creía
que en la vida se entra     siempre
por adelante.

La ciudad luz de Rosario de la Frontera
Luego que el Loco Vivas,
su hermano,
y el loco Raúl
me desvalijaron mi casa
de villa 20 de febrero,
de Salta

varias veces
varias veces
como si fueran dueños de la sombra

como si yo me hubiese muerto
antes
ante un cajón con más sombras
al lado del río

como si nadie tuviese capacidad de
respuesta
al golpe
al desvalijamiento

al secuestro de cosas que no son de ellos
vine al
barrio
Cacho Iriarte
de Rosario de la Frontera
aquí
están mi padre
mi abuelo
viviendo enterrados

enterrados
bajo tierra
bajo tierra
bajo tierra

Es como si hubiesen atrapado
un cuerpo sin alma.

¡Por favor!

Ahora estoy
luego que tipos me desguazaron la
casa o la ex
pienso o siento que en el albor de
otro año
debo comer de nuevo
el veneno
que no quiso
mi corazón

cómo
cómo
dónde mi corazón
cuando los veo cantar conmigo en el
documental
ah!
cómo arde este corazón dormido,
cervezero,

En Los Sauces 4,
sueño
que tenemos un año menos
menos

Les regalo
la computadora

Escucharán
bob marley,
hendrix,
pink floyd,
pappo

Ahora
todos los árboles de navidad
y todos los cerezos
les arderán
la estupidez

Copiaron el método de los militares
del 76
la invasión
entrar en una casa
sola        indefensa
INDEFENSA

Estoy
bien
en Rosario de la Frontera,
gatos
de cuarta
los hice en la comparsa
y creyeron
que
la vida, la comparsa es gratis
LOS ESPERO
de nuevo.

No saben que las calles de ripio
son hermosas
en el barrio.

¿Cómo no pensaron que las plumas
blancas y negras costaron
la vida?

Jamás olviden
que los años pasan,

el latir inmenso
no se detiene.

Los espacios importantes
Un barrio sin tarcos donde pocos te abrazan.
Una provincia con montañas como tantas.

Un país de otro país.

Un planeta que no es el centro.
Un sol tan grandioso, dorado, pequeño.
Una Vía Láctea entre infinitos grupos de estrellas,
más inmensos, tal vez más bellos.

Y aún así recuerdo las violetas de un jardín
de pueblo,
que ya nadie riega.